sábado, 15 de marzo de 2008

Sentimientos De Locura


Cuanto tiempo guardarás el secreto? Cuanto tiempo seguirás viviendo así? Cuanto tiempo ocultarás esa realidad? Cuanto tiempo simularás ser feliz? Cuanto tiempo antes de explotar?
Y ese día no me verás nunca más.
Soñaras conmigo por las noches porque seré tu dulce recuerdo y a la vez tu culpa.
Odio el silencio.

Odio el miedo a pensar.

Siempre preocupada por lo que hoy no vale nada. Siempre divagando entre sueños, cuentos y poemas, en el ruido de las calles perdidas. Entre las sombras, mis historias, mis penas y mis glorias.
Me perdiste un día y jamás te diste cuenta, ahora quieres conocerme y no sabes como hacerlo. Pretendes ser mi amiga cuando ni siquiera te acordaste de cumplir tu primer función en su momento.
Odio el silencio.
Cuando estoy sola.
Cuando todos se van.

Me fallaste cuando te necesité, sin embargo fui fuerte; lloré cuando nadie me veía, grité cuando nadie me escuchaba. Oculte todos los sentimientos porque la única persona a la que necesitaba mostrárselos no estaba, se alejaba de mi cada día mas.
Yo intentaba acercarme pero a ti parecía no importarte, por qué no lo sé… quizás preferías a otra persona…
Intente decirte la cosas de mil maneras diferentes, hasta llegué a pensar que la culpa de todo la tenía yo y que debía cambiar… pero sabes una cosa? el problema jamás fui yo!!
Ya no me torturarás mas echándome la culpa.
Tengo ganas de gritar y mi boca esta cerrada. Hay algo mas o algo menos, me da igual lo mal o bueno, dejar morir, dejar vivir. Tengo ganas de brillar y mi luz esta apagada, espero un sol que me llevará donde un sueño es realidad, mas allá… en cada momento que el tiempo desdeñó.
Perdida en otro rumbo sin necesidad de volver desvanezco y uso al tiempo de pretexto. Mi cabeza rueda por las escaleras y tus miradas cínicas que terminan por destruirme. Terminé soltando los lazos que me atan cuando el día se agotó.

Pensé las cosas mil veces, del revés y del derecho, de una manera y de otra, de un lado y del otro…

El pensar en estas situaciones no me hace bien, me esta consumiendo lentamente. Me esta llevando hacia una insostenible locura…

En un triste sueño me encontré con un ángel negro que me explicó como se despegó mi cabeza del alma, me dijo que los detalles al final del día morirán. Me explicó como diluir mis penas sin necesidad de volver al mundo.
Pensamientos espantosos suelen caminar entre mis ideas, en noches de velas interminables conversan conmigo y me atormentan. Intentan convencerme de que todo sería mejor para mí si yo desapareciera…
Que a ciertas personas no les importa mi existencia…

Que todo lo que hago jamás tendría sentido para alguien…

Y que yo así encontraría la PAZ que tanto busco…

Y que ellos dejarían para siempre de caminar entre mis noches…

Y al final descansaría…
Pero Uds. siempre me dicen eso y no terminan de convencerme. Pero a la vez siento una necesidad enorme de desaparecer del calvario que me persigue lentamente.
Me sonrió y se marchó diciéndome que siempre a mi lado estará acechando mi aflicción.
Odio el silencio.

Odio el miedo a soñar.

Grité, despertando de mi sueño, y pregunté si todavía existía solución alguna para tanta desesperación que agoniza mi existir, pero nadie se digno a contestar.
Y me despierto por la mañana con un suave rayito de sol que apenas logra entrar en mi habitación, y me miro… me doy cuenta que encontré una manera de callar a esas voces que tanto me duelen por las noches, y me miro… mis brazos están lastimados, hay marcas cerca de las venas que llevan esa corriente de dolor por todo mi cuerpo, y me miro… me doy cuenta que tapo un dolor con otro dolor, y me miro… mi rostro no existe, ya no sé quien soy, ya no sé lo que hago, no sé hacia donde voy.
Odio el silencio.
Cuando estoy sola.
Cuando todos se van.

Como seguir resistiendo un camino recto a la desilusión con un desenlace de cuentos de terror, escapando de un mismo lugar, sola con mis fantasías.
Odio el miedo a pensar. Odio el silencio… y sin embargo es mi única compañía. Pero mi temor no es morir. No es la muerte. No me provoca miedo, en cambio la mayoría de las veces estoy ansiosa por conocerla. Me da curiosidad. Mi temor es otro…

®Mariana.