lunes, 5 de julio de 2010

Otra Vez...


Otra vez…
No quiero otra vez lo mismo.
Tengo ganas de bajar los brazos y que el mundo entero se caiga sobre mi y acabar con esto.
Quiero salir de este pozo. Pensé que estaba saliendo pero parece que estoy atascada al fondo de dicho pozo. Negro, frío, oscuro, aterrador. Y me absorbe, y me tira hacia abajo, me duele, me aprisiona.
Mi pasado condiciona mi presente, mi futuro y mi forma de vida, ya no hay vuelta atrás por mas que lo intente, esta mas allá del alcance de mis manos. Mi vida depende de esa condición. Necesito un presente y un futuro estables, seguros. Necesito la seguridad de que todo va a estar bien, necesito esa tranquilidad.
No puedo ir y venir, no me puede pasar siempre lo mismo. No puede ser que cuando estoy bien, progresando de a poco todo se derrumbe de la noche a la mañana y sienta que di cinco pasos hacia atrás.
Y todo vuelve a empezar y todo cuesta, y el panorama cada vez es mas oscuro. La situación me empieza a desesperar. No puedo empezar no se por donde ir, me siento desorientada. Me despierto por la mañana y no entiendo donde estoy, qué voy hacer, a donde voy a ir. Quiero seguir durmiendo. Es un sueño. Quizá me despierte mas tarde y la pesadilla haya terminado. No me obligues a abrir los ojos. No quiero. Hoy no quiero. No quiero empezar este día, vacio, triste, largo, lento…
Quiero volar lejos de aquí, escapar.
Y las personas que te rodean no ayudan, no te consuelan, no te dan palabras de aliento, no te apoyan, no me entienden, nunca me entendieron, de qué me puedo sorprender? Y todo es malo y siempre sos la peor y tenés la culpa de todo. Y todos los problemas son tuyos y ya que estamos los problemas de los demás también.
Y la frustración se apodera de mi cabeza otra vez, las ideas se quiebran, se caen a pedazos. La angustia te ciega. La bronca provoca al llanto. Y me quedo sentada con los ojos cerrados, conteniendo las lágrimas. Respirando profundo, tratando de tranquilizarme para no caer…
Agárrame de la mano y llévame lejos, abrázame fuerte y no me sueltes que me caigo. Tu voz alivia los demonios de mi mente. Tu mirada es la paz que mas necesito en mi alma. Los latidos de tu corazón, el calor de tu cuerpo, tus besos, tus caricias… es lo que me mantiene viva dentro de tanta tormenta que rodea mi vida.
Necesito salir de aquí… estoy perdida.
Necesito que me digas que todo va a estar bien.


®Mariana
02/07/2010