sábado, 30 de octubre de 2010

Lejos Estaremos Mejor


Van jugando contigo, van rompiendo tu amor, van dejándote sola. No sé si quedan amigos, si existe alguien que escuche cuando alzo la voz, si puedo contar contigo para hablar de dolor y no sentirme sola. Alguien que me de ese aliento que me ayude a imaginar que existe el amor. Ya no quiero recordar y darle tiempo a este momento para que me ayude a superar tus sentimientos.
Sé que no puedo mirar tus ojos, pero jamás olvidaré la profundidad de tu mirada. Sé que no puedo besar tu boca, pero guardo en la mía la suavidad de tus besos. Sé que no puedo acurrucarme en tu pecho, pero eso es algo que no entienden mis sueños. Tampoco puedo abrazarte y sentir el calor de tu cuerpo, pero eso no merma la inmensidad del deseo…
Ayer te amé, y cuánto te amé. Y no puedo entender cómo pudiste dejar que todo cayera en un pozo ciego, y no puedo entender como dejaste que las cosas terminaran así, como hiciste para que todo te dejara de importar sin antes tratar de luchar, como hiciste para no valorar todo lo que te di, todo lo que hice por ti, todo lo que me pediste que hiciera por ti… Cómo pudiste ser tan cruel, tanto mal fue el que te hice?
Qué hago con todas tu palabras, que me acechan a cada momento, en cada esquina cuando alzo la vista y miro a mi lado, ilusionada, pensando que todavía estas ahí… Y todas esas palabras provocan un vacio inmenso en mi pecho, en mi alma, en mi cama.
Todavía no te he llorado, me prohíbo llorar por una persona que se atrevió a mentirme, a jugar con los sentimientos, a traicionarme. No voy a llorar por una persona que no supo valorarme, que me falto el respeto, que jamás comprendió como sucedían las cosas, que jamás escucho porque su orgullo estaba primero. No, no voy a llorar, no debo llorar, no quiero llorar…
Pero es tan grande el dolor, el vacio, la desilusión y la angustia que siento en todo el cuerpo, en mi pecho, que quiebro y una lágrima se escapa de mis ojos, mirando una fotografía tuya y mía preguntándome una y mil veces por qué? Tanto mal te hizo mi amor?
Y me cuesta dormir por las noches, apenas puedo cerrar los párpados como para intentar descansar aun que sea o conciliar el sueño, y entonces cualquier ruido o movimiento me despierta y te busco… busco el calor de tu cuerpo, busco tu respiración, busco poder abrazarte y así dormir en paz… pero no estás, ya no estarás mas a mi lado porque todo es, fue y será una mentira siempre y siempre va a ser así y los dos bien sabemos que lejos estamos mejor…
Ayer te amé, y cuánto te amé…
Hoy te odio, hoy te siento en el dolor.
Y mañana… mañana estaremos mejor, porque lejos estamos mejor.


®Mariana.
31.10.10

Te Perdono


Es mas, te perdono...
Te perdono el montón de palabras que has soplado en mi oido desde que te conozco.
Te perdono tus fotos y tus perros, tus comidas afuera, cervezas y cigarros, es mas...
Te perdono andar como tu andas, tus zapatos de nubes, tus dientes y tu pelo.
Te perdono los cientos de razones, los miles de problemas.
En fin, te perdono no amarme...
Lo que no te perdono es haberme besado con tanta alevosia (tengo testigos: un gato, la madrugada, el frío).
Y eso si que no te lo perdono, pues si te lo perdono...
Aseguro que lo olvido!!

miércoles, 6 de octubre de 2010

Tu Placer Es Mi Paraiso...



[...] Tu placer es mi paraíso, tu indiferencia mi infierno, tu piel mi templo, tu alegría mis votos, tu pasión mi éxtasis místico, tu mente mi monasterio, tu silencio mi retiro espiritual, tu voz mi Réquiem, tu Amor mi religión y tu corazón mi único Dios. Tu cabello el cordel para ceñir mi hábito, que es la tela de tu piel que cada día tejeré a besos, tu lengua mi pan para la misa, nuestro lecho la asamblea, el néctar de tu sexo el vino de mis comuniones diarias. Tus labios mi biblia en verso y en beso, tus pechos los obispos de mis manos, a los que juran obediencia, tus nalgas la ascesis de mis dientes y tu sonrisa la expiación de mis miserias, el Génesis de este albatros.

Tus brazos, el hueco entre tus clavículas, tus mejillas, tu ombligo, tu nuca y el botón entre tus labios mojados, ese que abre las puertas de los infiernos de Dante, pero para que salga Beatrice y vuelvan a volar... tu barbilla, y por todas las células de mi ser... tus ojos, no son otra cosa que mis Mandamientos. [...]


Un texto que encontre...