¡Qué feliz es la suerte de la vestal sin tacha!
Olvidarse del mundo, por el mundo olvidada.
¡Eterno resplandor de una mente sin recuerdos!
Cada rezo aceptado, cada antojo vencido.
-Eloisa y Abelardo-
Alexander Pope
El valor cinético del movimiento rítmico que se produce al escribir con mi bolígrafo resulta ser tranquilizador, y es el momento en donde mis demonios hablan, en donde anuncio todo lo que callo, en donde mi locura existe...