sábado, 16 de febrero de 2008

Rayuela (capítulo 7)


Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano por tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja.

Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y nuestros ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio.

Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura.

Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mi como una luna en el agua.

Cortazar.

sábado, 9 de febrero de 2008

No Se Puede Vivir Con Tu Recuerdo


En una calle sin luz, en una calle sin nombre, llena de personas, en una calle sin ruidos y los dos frente a frente. Yo mirándote a los ojos sin entender tus formas de mirarme, se hizo silencio y en un momento todo paro. Quería huir lejos de aquí, a otro planeta.
Ayer, eclipse de sol eran mis pupilas ante tus ojos. Hoy comprendí que me regalaste unas manos llenas de mentiras. Ayer, caricias tan tiernas que me llenaban de vida. Hoy son lágrimas negras donde hacina el dolor. Ayer, tus brazos eran fuertes ramas donde guarnecerse y hoy solo son vestigios.
Acuchillo estrellas en tu ausencia y sangrando esta la herida que has abierto en mi. Hoy quisiera estar enferma de amnesia para no poder recordarte en mis recintos.
No, no se puede vivir con ese recuerdo. Ese calor que daban tus manos cuando se posaban en mi rostro. Esa seguridad que sentía entre tus brazos. Ese otro lado mágico al que me hacías viajar en las noches de sudor. Tus besos que me traían ese otro mundo posible. Esa convulsión orgánica, espiritual que me postraba, sin agitarme en frenesí, dichosa frente a ti. El sonido eterno de tu vos.
Eres un arma de doble filo: esa esencia tan pura que habita en tu cuerpo, y que también encierra un veneno… Y sin embargo una noche ese veneno me mato en una calle fría sola me dejo.
Ayer, prometías cielos siempre azules, verdaderos sentimientos. Hoy solo encuentro incertidumbre en esas palabras. Ayer, me robaste el misterio de mis letras, los secretos que solo oye mi almohada, me sacaste verdades que nadie mas conoce. Solo tú sabes cuanto me cuesta decir “te quiero” y te lo guardaste. Te llevaste todo de mí. Hoy me busco… Hoy te busco entre la gente, quizás te encuentre y me devuelvas todo lo que en una noche me quitaste. Mi vida quizás recupere.
Ayer, esa mirada tan cálida que hacia estremecer mi alma. Ese sueño tan sereno de mis noches en vela. Esas largas conversaciones. Aquella caminata por la ciudad, esos fugaces encuentros. Esa boca y su sonrisa tan perfecta. El perfume de tu piel, el sabor de tu cuerpo… No, no se puede vivir con ese recuerdo.
Me arrancaste el corazón y lo dejaste sobre mis manos sangrando, fue lo único que se te olvido llevar contigo. Tu vanidad no lo quiso llevar, y sellaste en él todos los recuerdos que hoy en mí son heridas, pensamientos que gravitan a mi alrededor sustentados por esa esencia tan pura, ese veneno que encierras. Hoy este corazón cansado de latir, agoniza por tu ausencia.
No, no se puede vivir con tu recuerdo.

®Mariana
28.07.05

miércoles, 6 de febrero de 2008

Te Quiero


Atada a este sentimiento con tristeza estoy.
Hacia días ya que no te encontraba, sentía tanta confusión y fue tan fuerte, basto mirarte y saber que te irías sin mi. Y no se como llegue a quererte tanto, al momento de conocer lo que pasaría. Quiero mirarte un poco y soñar que tu destino es estar junto a mi. Y puede que no sea yo lo que buscabas...
Dejaré mi corazón bajo la almohada y no se si hoy quiera despertar.
Cuando dices adiós me pierdo en tu desdén y tu silencio me hace mal.
Por las noches pensarás en mi.
Mientras duermes soñarás conmigo. En la mañana seré la brisa fresca que acaricia tu rostro. Seré la estrella que te acompaña por las noches sobre tu cielo azul. Durante el día seré tu sombra... Y sin desearlo ni quererlo estarás pensando en mi. Y en el momento menos indicado te darás cuenta que estoy caminando a tu lado... Necesito perder ese valor que me gane por miedosa. Te necesito en mi vida... Te necesito a mi lado... Es muy difícil dejarte ir y no poder hacer nada. Dejaste ese sabor agridulce en mi boca... Y me queda ese beso que nunca te daré y ese sueño que nunca compartiré...

Te extraño tanto... y tanto te odio por eso.

®Mariana
06.02.08