Al ver, veras… Que el letargo se acaba tan rápido como una
pipa de opio. Todos los cristales rotos que calan mis huesos. Cicatrices
incurables, un pasado imborrable, una soledad constante, un profundo vacío.
Al ver, veras… Sinfonías disonantes, una sincronía acorde con cada dolor y una órbita
desarticulada por la vesania. El arcano indescifrable de mi falsa sonrisa.
Al ver, veras… En todos los huecos donde se
esconde el dolor, todas las marcas sin reparo que han dejado. Que ya no
existes. Que solo eres un cuerpo inerte inmolado por la rutina. Que los
silencios gritan. Que los ojos guardan secretos vastos. Que la calma a veces es
un infierno.
Al ver, veras… A través de ese blindaje como
he aprendido a engañar a los demás. A través de las personas veras y sabrás de
aquellas malas compañías. Como aguanto por fuera.
Al ver, veras… Ansiedad de paz y el silencio
de la nada que durará eternamente. Veras locuras, desquicios, ilusiones,
vacíos, atascos letárgicos, obsesiones, magias, penas, duendes, dudas,
oscuridad, certezas, sueños, realidades, hadas y monstruos.
Al ver, veras… La certeza de los sueños y las
consecuencias de esa certeza, de esos sueños. Veras como la magia se escurre
entre mis dedos. Las ilusiones desvanecerse. Al viento desgarrarme la piel.
Al ver, veras… Que nada existe, que la nada existe. Que la
oscuridad es profunda, y veras la profundidad de la oscuridad.
Al ver, veras… La lógica de la torpeza en las
cosas sin sentido. Que las ganas con el tiempo desaparecen.
Al ver, veras… Un laberinto de
incertidumbres. Un espiral cayendo a tu alrededor.
Al ver, veras… Que siempre te vuelves adicta
a la persona equivocada. Que debo bloquear tu recuerdo para no perder la
cabeza.
Al ver, veras… Todas las guerras que no
consigo ganar conmigo misma. A un par de ojos negros llorar en estrépito
silencio.
Al ver, veras… Todo lo que me asusta, el
abandono, la ambigüedad de las cosas, de las personas y su lejanía.
Al ver, veras… Como los daños me han consumido. Como trato de hacerle frente a la bestia que habita en mí día tras día. Como funciono a través del dolor. El precipicio por el que camino. Mi destino final. Que las cosas más triviales se vuelven fundamentales.
Al ver, veras… Como los daños me han consumido. Como trato de hacerle frente a la bestia que habita en mí día tras día. Como funciono a través del dolor. El precipicio por el que camino. Mi destino final. Que las cosas más triviales se vuelven fundamentales.
Al ver, veras… A mis ojos brillar, a mis ojos
llorar. Veras que eres mi religión, mi colisión, mi chivo expiatorio. La
ilusión a flor de piel. La razón de vivir y mis ganas de morir.
Al ver, veras… Me veras tal cual soy. Veras
la intensidad de mis pupilas. Veras la magnitud de mis palabras. Veras el
léxico desorientado, confuso y letal, pero real como la presencia misma de mi
ser.
Al ver, veras… La existencia de todo, la
voluntad de querer vivir.
Al ver, veras… La vehemencia de mi corazón.
Veras la transparencia de mi mirada. Veras que la inteligencia humana es la
capacidad de observar sin juzgar.
Y si llegas a ver todo eso, tal vez huyas de
mí. Pero si lo quieres ver, lo veras.
®Mariana.
23.05.17

1 comentario:
Hermoso volver a pasar por acá. Saludos.
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