jueves, 1 de junio de 2017

Un Día Me Veras

  Al ver, veras…  Que el letargo se acaba tan rápido como una pipa de opio. Todos los cristales rotos que calan mis huesos. Cicatrices incurables, un pasado imborrable, una soledad constante, un profundo vacío.
  Al ver, veras… Sinfonías disonantes, una sincronía  acorde con cada dolor y una órbita desarticulada por la vesania. El arcano indescifrable de mi falsa sonrisa.
  Al ver, veras… En todos los huecos donde se esconde el dolor, todas las marcas sin reparo que han dejado. Que ya no existes. Que solo eres un cuerpo inerte inmolado por la rutina. Que los silencios gritan. Que los ojos guardan secretos vastos. Que la calma a veces es un infierno.
  Al ver, veras… A través de ese blindaje como he aprendido a engañar a los demás. A través de las personas veras y sabrás de aquellas malas compañías. Como aguanto por fuera.
  Al ver, veras… Ansiedad de paz y el silencio de la nada que durará eternamente. Veras locuras, desquicios, ilusiones, vacíos, atascos letárgicos, obsesiones, magias, penas, duendes, dudas, oscuridad, certezas, sueños, realidades, hadas y monstruos.
  Al ver, veras… La certeza de los sueños y las consecuencias de esa certeza, de esos sueños. Veras como la magia se escurre entre mis dedos. Las ilusiones desvanecerse. Al viento desgarrarme la piel.
  Al ver, veras… Que nada existe, que la nada existe. Que la oscuridad es profunda, y veras la profundidad de la oscuridad.
  Al ver, veras… La lógica de la torpeza en las cosas sin sentido. Que las ganas con el tiempo desaparecen.
  Al ver, veras… Un laberinto de incertidumbres. Un espiral cayendo a tu alrededor.
  Al ver, veras… Que siempre te vuelves adicta a la persona equivocada. Que debo bloquear tu recuerdo para no perder la cabeza.
  Al ver, veras… Todas las guerras que no consigo ganar conmigo misma. A un par de ojos negros llorar en estrépito silencio.
  Al ver, veras… Todo lo que me asusta, el abandono, la ambigüedad de las cosas, de las personas y su lejanía.
  Al ver, veras… Como los daños me han consumido. Como trato de hacerle frente a la bestia que habita en mí día tras día. Como funciono a través del dolor. El precipicio por el que camino. Mi destino final. Que las cosas más triviales se vuelven fundamentales.
  Al ver, veras… A mis ojos brillar, a mis ojos llorar. Veras que eres mi religión, mi colisión, mi chivo expiatorio. La ilusión a flor de piel. La razón de vivir y mis ganas de morir.
  Al ver, veras… Me veras tal cual soy. Veras la intensidad de mis pupilas. Veras la magnitud de mis palabras. Veras el léxico desorientado, confuso y letal, pero real como la presencia misma de mi ser.
  Al ver, veras… La existencia de todo, la voluntad de querer vivir.
  Al ver, veras… La vehemencia de mi corazón. Veras la transparencia de mi mirada. Veras que la inteligencia humana es la capacidad de observar sin juzgar.

Y si llegas a ver todo eso, tal vez huyas de mí. Pero si lo quieres ver, lo veras.


®Mariana.
23.05.17

1 comentario:

Jorge Curinao dijo...

Hermoso volver a pasar por acá. Saludos.