La
forma en que sonríes, la forma en que caminas, el tiempo que te tomas. Nunca
había soñado que conocería a alguien como tú, sentía que nadie podía salvarme
excepto tú pero eventualmente me termine equivocando.
Que
juego tan perverso y peligroso jugaste que me hizo sentir así. Un juego tan
inicuo que incluso todavía hoy subyaces en mis más profundos sueños.
Y
cómo se supone que debo seguir adelante después de eso? Y dime, cómo hago?
Mi
mente no puede escapar de tus fantasmas parece. A veces deseo encontrarte una
vez más, otras veces solo deseo nunca haberte conocido.
La
forma en la que me miras, la forma en que te ríes. Recuerdos tan vivos como si
fueran de ayer.
Nunca
había soñado que me enamoraría de ti, ni que años después seguiría soñando contigo.
Tremendo juego que jugaste no?
No
puedo sacar todos estos recuerdos de mi mente, malos hábitos que quizás debería
cambiar porque si no empiezan a revolucionar mi cordura.
¡Qué feliz es la suerte de la vestal sin tacha! Olvidarse del mundo, por el mundo olvidada. ¡Eterno resplandor de una mente sin recuerdos! Cada rezo aceptado, cada antojo vencido. -Eloisa y Abelardo- Alexander Pope
sábado, 10 de diciembre de 2022
Malos Hábitos
®Mariana.
18.07.2021
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario