¡Qué feliz es la suerte de la vestal sin tacha!
Olvidarse del mundo, por el mundo olvidada.
¡Eterno resplandor de una mente sin recuerdos!
Cada rezo aceptado, cada antojo vencido.
-Eloisa y Abelardo-
Alexander Pope
domingo, 6 de abril de 2014
...
Y tan solo preparé mi vida para un café, que ya se consumió...
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